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a puñetazos con los abrazos

A puñetazos con los abrazos

           A puñetazos con los abrazos

porque será, que salgo a la calle sin nada que hacer,
pregunto al cielo si follar o querer,
y el hijo de puta se pone de tormenta,

se fue el invierno, ya es primavera, dejaré que los rayos de sol,
me calienten, lo que no calentaron los fogones de leña,
y revolver en mano disparar una a una,
todas las balas que aun me quedan,
que te vaya bonito, adiós! muy buenas,

no se si he tocado techo o he pillado cacho,
si no estoy dando saltos con los guijarros,
estoy a puñetazos con los abrazos,

porque será, que salgo a la calle sin nada que hacer,
pregunto al cielo si follar o querer,
y el hijo de puta se pone de tormenta,

para volar tengo alas de papel, para aterrizar polvo en la mesilla,
para ver puestas de sol, solo necesito una cerilla,
mi voz no esta conmigo, mi voz se queda fuera,
me acompañan tus gemidos en esta falsa primavera,

y dejemos de un lado lo de estar separados,
y juntemos los cachos de este puzzle salado,
que me atrape un suspiro, que se sequen los charcos,

no se si he tocado techo o he pillado cacho,
si no estoy dando saltos con los guijarros,
estoy a puñetazos con los abrazos,

porque será, que salgo a la calle sin nada que hacer,
pregunto al cielo si follar o querer,
y el hijo de puta se pone de tormenta,

 

                  niña estate quieta

niña estate quieta, has derramado el café en el mantel,
y así no pueden traer nada bueno los posos,
piensa que lo importante no es arañar en lo superficial,
hay que rascar siempre mucho mas abajo,

aunque roce el frío hielo de su cuerpo me imagino que me quemo,
y es que el hielo algunas veces quema más que el fuego,
levanto la mirada y aun me sorprende ver en el cielo estrellas todavía,
del cielo algunas veces caen lágrimas con espinas,

no me imagino sin asaltar a los caprichos de mi destino,
no me imagino contigo sentado mirando al mar,
entre el humo de dos cigarrillos voy ajustando un poco mas el tiro,
la impaciencia no es la mejor de las armas para el que no quiere fallar,

niña estate quieta, siéntate a mi vera,
que una luna medio mora me ha contado tus secretos de portal,
se te agotaron las entradas para mirar a las estrellas por el agujero de un alfiler,
esta noche hay en el cielo alboroto, porque se van fugando una de cada cien,

 

             a lomos de un rokanrol

un silencio absoluto que nos deje sordos,
los ruidos en la noche, acabo como un loco,
despertar de golpe, tentar a la suerte,
carretera a ningún lado que nos lleve donde siempre,

cabalgamos a brincos entre la luna y el sol,
con nuestra camisa de once varas,
naufragamos, nunca es tarde  para espabilar,
me subo aquí por ti, aunque me muero si gritas al verme,
y ahora que hemos vuelto todo es color gris,

ya no se puede fumar en los bares,
ni con el coche pasar de ciento diez,
ya no nos dejan beber en las calles,
para  hacer rokanrol, habrá que pedirles  la vez,

que se rompa el silencio y bailen  los forajidos,
nos vemos en los sitios más sucios,
vamos!, venga que ha llegado ya la hora,
un grito de guerra que empiece la pelea,

cabalgamos a brincos entre la luna y el sol,
con nuestra camisa de once varas,
naufragamos, nunca es tarde  para espabilar,
me subo aquí por ti, aunque me muero si gritas al verme,
y ahora que hemos vuelto todo es color gris,

ya no se puede fumar en los bares,
ni con el coche pasar de ciento diez,
ya no nos dejan beber en las calles,
para  hacer rokanrol, habrá que pedirles  la vez,

ya no se puede fumar en los bares,
ni con el coche pasar de ciento diez,
que es ciento veinte otra vez,
ya no nos dejan beber en las calles,
para  hacer rokanrol habrá que pedirles  la vez,
que pedirles  la vez, que pedirles  la vez,

ya no se puede fumar en los bares,
ni con el coche pasar de ciento diez,
que no, que es ciento veinte otra vez,
ya no nos dejan beber en las calles,
para  hacer rokanrol, habrá que pedirles  la vez,
que pedirles  la vez, que pedirles  la vez,

 

                 sin parar

me pregunto cuanto mide la conciencia,
me pregunto cuanto pesa la locura,
y si puedo con un pintalabios,
dibujarle una sonrisa a la luna,
me pregunto que razones tiene mi corazón,
que la razón no entiende,
prefiero perseguir un sueño,
que rendirme y apretar los dientes,

truena y se cabrean, las flores en primavera,
y todos los días se levantan las espinas con ganas de guerra,
voy desgranando las horas con las manecillas de un viejo reloj,
vente conmigo a caballo de romería de bragueta caliente,
es la cara y la cruz de ser una oveja negra,

llevo tiempo sin parar, no se donde aterrizar,
he perdido el equipaje en la barra de algún bar,
llevo tiempo sin parar, no se donde aterrizar,
he perdido el equipaje en la barra de algún bar,

se ha parado el reloj, me ha dejado solo a menos cuarto,
se ha marchado, hecho de menos el cigarrito de después,
aunque no lleve la razón, no puedo callarme,
vente conmigo a caballo de romería de bragueta caliente,
es la cara y la cruz de ser una oveja negra,

llevo tiempo sin parar no se donde aterrizar,
he perdido el equipaje en la barra de algún bar,
llevo tiempo sin parar no se donde aterrizar,
he perdido el equipaje en la barra de algún bar,

 

             pétalos en las trincheras

hoy me acompañan los buenos, los malos,
los perros, los gatos, truenos y rayos,
y el mismo diablo me cuenta que quiere cambiar,
me río de mí siempre el primero, con perdón,
me rió de ti, del mundo entero, compadre déjalo estar,
siempre es mejor reír que llorar, no hay dependencia sin riesgo,
lo leí en un cuento grasiento,

anocheció otra mañana sin puestas de sol,
desnudando promesas a brazo partido,
vivo asustado del sonido de mi propia voz,
que suba el telón, que salgan de la jaula,
que retumbe el tambor, que yo,
salgo por patas, salgo por patas,

saltan chispas de un farol, se me enciende el corazón,
y yo salto por los aires,
y después de un aguacero, pétalos en las trincheras,
de las mieles de un enjambre,

hoy se me llenan de todo las manos,
de nada los labios, sin besos salados,
que me digan que no, y a la vez me quieran besar,
yo vivo esquivando los charcos, cuando amanezco,
no se si estoy en la tierra, en el cielo o en un barco,
sin brújula ni puerto donde arribar, en mitad de una laguna,
como las que tengo, a las tres, a las dos y a la una,

anocheció otra mañana sin puestas de sol,
desnudando promesas a brazo partido,
vivo asustado del sonido de mi propia voz,
que suba el telón, que salgan de la jaula,
que retumbe el tambor, que yo,
salgo por patas, salgo por patas,

saltan chispas de un farol, se me enciende el corazón,
y yo salto por los aires,
y después de un aguacero, pétalos en las trincheras,
de las mieles de un enjambre,

 

                 delincuente de por vida

me gusta sentarme a contar historias cerca del fuego,
robarle a la llama su encanto y hacerme un sombrero,
que tenga pintado un indio fumado con una cicatriz en el cuello,
y un caballo deshuesado y una lanza erguida al viento,

me gusta ladrarte al oído palabras obscenas,
no terminar del todo con los postres de la cena,
cogerte de arriba, de abajo, de un lado, del otro,
acariciarte con los ojos y mirarte con las manos,
con las manos…


marinero de aguas frías, centinela de tu guarida,
caballero sin espada, delincuente de por vida,
maleante en ocasiones, enfermo de utopías,
saltimbanqui entre las fieras, vendedor de sopa fría,
delincuente de por vida,

me gusta tirarme a la piscina con la ropa seca,
distraerme con el vuelo de una mosca cojonera,
soldar los  juguetes más rotos sorteando las esquinas,
buscar un tesoro fantasma en un campo de ortigas,

me gusta ponerme a escuchar las canciones de siempre,
rodearme de mi gente a charlar de madrugada,
pasar del camino correcto al empinado,
romper moldes marcados y reírme todos los días,

marinero de aguas frías, centinela de tu guarida,
caballero sin espada, delincuente de por vida,
maleante en ocasiones, enfermo de utopías,
saltimbanqui entre las fieras, vendedor de sopa fría,

marinero de aguas frías, centinela de tu guarida,
caballero sin espada, delincuente de por vida,
maleante en ocasiones, enfermo de utopías,
saltimbanqui entre las fieras, vendedor de sopa fría,
delincuente de por vida,

 

               que te luzca siempre una sonrisa

que te luzca siempre una sonrisa, aunque vayas dando palos de ciego,
y se te vean los dientes carboneros, el corazón no se llena con dinero,
búscale a esta vida un sol en la entrepierna, para que las noches no sean tan eternas,
de vez en cuando suéltame un beso, a tus besos no hay Dios que los tenga encerraos,

siempre hay una mosca en la sopa que no para de joder,
y un saltamontes echando la siesta en una cuerda de tender,
una persiana rota en la cabeza del que nunca se ha sentido bien,
y un gemido que para salir no necesita pedir la vez,

yo me quedo mas tranquilo cuando escribo y tú no entiendes nada,
me colgué de mis cuerdas vocales para verte desnuda al alba,
demasiado caliente, aprieto unos dientes que repican como las campanas,
las palabras me han robado el alma,


vamos a llenar de sudor y saliva las mañanas,
y darnos rienda suelta como en una mala canción,
voy a quitarme la careta de rebelde y soñador,
voy a ser todos los días mucho más cabrón,
que rebelde y soñador,

yo me quedo mas tranquilo cuando escribo y tú no entiendes nada,
me colgué de mis cuerdas vocales para verte desnuda al alba,
demasiado caliente, aprieto unos dientes que repican como las campanas,
las palabras me han robado el alma,

 

                en la jaula del descuido

en la jaula del descuido a la sombra de los cirros,
pesadillas del camino, contradicciones de niños,
descuidado cual silencio roto por el ruido,
y soñar al cruzar el sendero del castigo divino,


tiene locura y cordura por igual, desbordando su hechura,
y el humo se cuela soltando sonrisas sin prisas,
te he metido mano en mas de cien portales, al calor de un embuste,
mientras mi musa se esfuma tras la cortina,

altercado con ritmo de tango, poseído, desvalido,
torcido, sin rumbo, perdido en la calma de un suspiro,

quiero ser tu perro pastor,
vigilarte dormida en mi colchón,
quiero ser sombra de tu sol,
y revolcarnos y no despegarnos,
y sentir el rugir de tambores de paz,


en la jaula del descuido se cruzo nuestro destino,
voy buscando en la basura, ya no hay huevos en el nido,
cabreado con el mundo no encuentro mi sitio,
como el vaso siempre lleno que le sobran todos  tus vacíos,

en la jaula del descuido no me caben enemigos,
solo dejo la puerta abierta a mis amigos,
no se aceptan animales que se coman mi trigo,
a los buitres carroñeros les dio el Robe su castigo,

altercado con ritmo de tango, poseído, desvalido,
torcido, sin rumbo, perdido en la calma de un suspiro,

quiero ser tu perro pastor,
vigilarte dormida en mi colchón,
quiero ser sombra de tu sol,
y revolcarnos… y  revolcarnos…

quiero ser tu perro pastor,
vigilarte dormida en mi colchón,
quiero ser sombra de tu sol,
y revolcarnos y no despegarnos,
y sentir el rugir de tambores de paz,

 

               en la habana vieja

vendedores ambulantes, les sobra mucho arte,
kamikazes del amor, un camello en un rincón,
ancianitas de postal, bailarinas de cristal,
y las casas que se caen en La Habana vieja,

la encontré perdida y rota, en calma y soledad,
una perla sin colgante, un tesoro sin diamante,
una selva en ruinas, despistada, amable y cautiva,
un callejón  sin luces deslumbrando todas sus heridas,

amanece que no es poco, las calles bailan al son del buen ron,
al calor del dolor con sudor. amores de billetera,
sirenas descalzas sonríen en las aceras, no hay pan sin reja,
buscavidas que se acercan y con la misma sonrisa se alejan,

ancianitas de postal, bailarinas de cristal,
en La Habana vieja,
kamikazes del amor, un camello en un rincón,
en La Habana vieja,
y las casas que se caen, sujetas por otra están,
en La Habana vieja,
es mejor morir de pie que vivir arrodillao,
en La Habana vieja,

una plaza empedrada me canta al oído sin miedo al olvido,
y alarga el mar su lengua para besar el malecón,
retumban los motores de carros salidos de pelis antiguas,
abrazando las  melodías de tres músicos en una cantina,

ancianitas de postal, bailarinas de cristal,
en La Habana vieja,
kamikazes del amor, un camello en un rincón,
en La Habana vieja,
y las casas que se caen, sujetas por otra están,
en La Habana vieja,
es mejor morir de pie que vivir arrodillao,
en La Habana vieja, en La Habana vieja,

 

            la espuma de los días

me he acustumbrao a combatir la tempestad,
haciendo pompas con la espuma de los días,
me preguntan donde vas, yo que coño se,
si siempre me ha fallao la puntería,

me he batido el cobre en la pintura,
tengo a raya la soledad y un agujero más en la cintura,
estoy condenado a querer con locura y recoger,
al amanecer una montaña de ceniza,

esta vida es un camino que hay que andarlo sin errar,
por pedregosas veredas estrechas sin la puerta de atrás,
yo me aparto de la luz que se desprende de los faroleros,
para entrar en mí corazón saco a patadas a la razón,


me tumbare sobre las piedras al gusto de los lagartos,
le pintare tirabuzones a esta locura para sacarle los colores,
voy que ni veo a ras del suelo,
voy que ni veo a ras del suelo, ahora hasta las ratas me tienen miedo,

el cielo en mi prisión es un tejado de cartón,
donde los sueños se queman,
otra vez el viento se ha colao,
de un estornudo me ha soplado todas las velas,
que mas da, voy a pelear,
mientras  que mis puños puedan,

esta vida es un camino que hay que andarlo sin errar,
por pedregosas veredas estrechas sin la puerta de atrás,
yo me aparto de la luz que se desprende de los faroleros,
para entrar en mí corazón, saco a patadas…

esta vida es un camino que hay que andarlo sin errar,
por pedregosas veredas estrechas sin la puerta de atrás,
yo me aparto de la luz que se desprende de los faroleros,
para entrar en mí corazón saco a patadas a la razón,

 

                      moraleja de una alegoría

ahora se contar hasta tres y apretarme los dedos de los pies,
tumbarme en el sofá, mirar a la pared, estar en llamada en espera,
me busque un sol de compañía, las noches se me hacían muy aburridas,
hice un agujero al colchón y me gaste los ahorros de una vida,
me apunte a clases de trombón, natación, yoga y poesía,
hice un cursillo de Internet y recorrí el mundo en un solo día,

que desgraciaito soy, que desgraciaito, que desgraciaito soy,
si un domingo por la tarde me quedo sin cervezas,

ahora se hablar en ingles y colarme en la fila del INEM,
sentarme a cantar y desafinar sobre las cuatro patas de la silla,
me busque una  hermosa corista, venia del este me parece que decía,
y me agache a recoger las flores que de sus besos se caían,
moraleja de esta alegoría, la nevera siempre esta vacía, se feliz,
que si la vida son cuatro días, a mi la crisis me dura tres vidas,

que desgraciaito soy, que desgraciaito, que desgraciaito soy,
si un domingo por la tarde me quedo sin cervezas,

que desgraciaito soy, que desgraciaito, que desgraciaito soy,
si un domingo por la tarde me quedo sin cervezas,

 

 

 

 


    

 

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